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miércoles, 25 de marzo de 2020

CORONAVIRUS, "UNA OPORTUNIDAD EN EL DOLOR"

Todos estamos pasando días especiales; a cada generación en este mundo le ha tocado atravesar diferentes situaciones particulares y difíciles; en algunos casos extremas.

Cada contexto de una situación tiene su parte "buena" y su parte "mala". Y en gran medida depende de nosotros.

Como hijos de Dios, debemos respetar las leyes y determinaciones impuestas por el estado (siempre y cuando estas no contradigan directamente la Palabra de Dios) en pro del bienestar común. En este caso particular no existe razón alguna para no hacerlo; ya que prohibiciones, como no poder celebrar un culto o reunión en la iglesia, no se deben en este caso a una persecución contra la iglesia o la libertad de culto. Por lo tanto, como iglesia, adherimos a la consigna: QUEDATE EN CASA.

Sabemos, quienes conocemos la Palabra, que debemos estar en "paz en medio de las tormentas", y que Dios, si somos obedientes, nos protegerá de toda "plaga".

Queremos también decir como iglesia que el dolor de cada persona es nuestro dolor también. Como enseña la Palabra de Dios:
Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran

ROMANOS 12:15

Ahora bien, ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

Amén de QUEDARNOS EN CASA, es una "excelente" OPORTUNIDAD para pasar TIEMPO CON DIOS Y CON LA FAMILIA.
Me ha tocado escuchar en alguna familia, justo antes de que se declare la cuarentena obligatoria, alguna frase como: "no se como nos vamos a aguantar (soportar) estos días".
Ciertamente es algo triste, pues actualmente, y como lo hemos venido diciendo en este blog, la familia y la unidad familiar se ha ido disolviendo a lo largo de los años, hasta prácticamente desaparecer. Y esto ha repercutido en la sociedad, ya que ha perdido su base; base que Dios creó, y que el diablo busca destruir aprovechando la rebeldía del ser humano.
Como hijos y siervos del Señor, no debemos darnos por vencido ante esta realidad, sino que, empezando por nuestra casa, debemos esforzarnos por lograr capitalizar esta gran oportunidad en medio del dolor.

Tal vez, en muchos casos, el pasar tiempo de calidad en familia pueda resultar una tarea "imposible", al ya existir división dentro de ella. Pero esto no nos debe desalentar; sino que, usando las "armas" que Dios nos dio, debemos luchar por la RESTAURACIÓN FAMILIAR.
Es ahí, donde la primera consigna: PASAR TIEMPO CON DIOS, no puede fallar.
LA ORACIÓN, LA LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS, EL AYUNO; EL CULTO A DIOS EN CASA, NO DEBEN FALTAR. Puede faltar la unidad de toda la familia, POR UN TIEMPO, pero hacer culto a Dios, CADA DÍA, no debe faltar. Si es que queremos LA VICTORIA.

RECUERDE: DIOS NO FALLA, EL SER HUMANO SÍ. PERO SI SEGUIMOS LAS INSTRUCCIONES DEL SEÑOR, CON HUMILDAD, OBEDIENCIA Y FE, NOSOTROS TAMPOCO FALLAREMOS. Y EL ANHELO DE NUESTRO CORAZÓN SE HARÁ REALIDAD.

Y NO OLVIDE QUE CADA MUERTE ES TRÁGICA, PERO LO ÚNICO QUE NO TIENE REMEDIO ES LA MUERTE ETERNA, DE LA CUAL SOLO PODEMOS SER SALVOS POR MEDIO DE JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS.


Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

3 JUAN 2


Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación. 




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miércoles, 18 de marzo de 2020

¿SOBRE LA ROCA?

Se sabe que toda construcción necesita una buena base, porque de lo contrario todo se derrumba. Nuestra propia vida y familia, base de la sociedad, es nuestra principal construcción y responsabilidad. Cómo cristianos sabemos que esa base, esa roca sólida, es Jesucristo.

Es muy común ver en estos tiempos, familias cristianas, incluso pastorales, que se derrumban. La pregunta es: ¿Qué es lo que falló? ¿Será Jesús o la Palabra? ¿Tal vez no vale la pena ser cristiano? Así piensan muchos, engañados, para seguir en el pecado y los deseos del corazón, desechando así al único que no miente: Jesús.

Está claro que no es el Señor quien falló sino nosotros. ¿De qué manera?
Poner a Jesús como roca y base de nuestra vida es un acto único, pero mantenerse sobre ella es una tarea diaria.
Muchas veces por descuido y falta de comunión con Dios empezamos a deslizarnos de aquella roca hasta caer. Al tomar decisiones, en las cuales creemos que son guiadas por Dios, pero en realidad son de nuestro corazón. Y sin darnos cuenta, terminamos creyendo que nuestra construcción es la roca; hasta que al apartarnos de la verdadera roca nuestra construcción cae y se quiebra y se destruye, dejando ver la verdad.

Aunque, lamentablemente, esa verdad muchas veces solo la ve quien observa de lejos y no uno mismo (por lo general sin querer ayudarnos convenientemente o nosotros sin querer ayuda por no entender); ya que en esa destrucción hasta nuestro entendimiento se pierde y no logramos comprender nuestras fallas, sino que como observadores lejanos podemos solo ver la destrucción ajena.

¿Cómo lograr la reedificación de nuestra vida y familia?

Debemos hacer como en los tiempos de la reedificación de Jerusalén y la construcción del segundo templo. Como el ejemplo de Esdras, Nehemías y Zorobabel, junto con el pueblo: 

ENTENDIMIENTO, HUMILLACIÓN, CLAMOR, ESFUERZO Y PERSEVERANCIA; porque el trabajo es doble y la "contra" también. Ya que primero hay que quitar lo que no sirve, lo que está destruído, reparar lo dañado, re-construir y defender la obra. Porque el enemigo no solo se ocupa de derribarnos; sino, aún con más esfuerzo, en no querer dejarnos levantar.

Pero aconteció que oyendo Sanbalat y Tobías, y los árabes, los amonitas y los de Asdod, que los muros de Jerusalén eran reparados, porque ya los portillos comenzaban a ser cerrados, se encolerizaron mucho; y conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño. Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.

Nehemías 4:7‭-‬9

Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.
Nehemías 4:17

EL TRABAJO ES DOBLE PERO LA BENDICIÓN TAMBIÉN LO SERÁ.
ESFUÉRZATE Y ALIÉNTESE  TU CORAZÓN! PERO SOBRE TODO HUMÍLLATE Y ENTIENDE. VUELVE SOBRE LA ROCA, RECONSTRUYE Y MANTENTE ALLÍ.

LA MISERICORDIA DEL SEÑOR SEA SOBRE NOSOTROS, SU PUEBLO; PARA LEVANTARNOS Y PERSEVERAR, PORQUE EL SEÑOR VIENE PRONTO.


Si quieres Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”. 

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.

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