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domingo, 16 de noviembre de 2014

¿QUIÉN SE ENSEÑOREA DE TI?

1 ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? 2 Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. 3 Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.

ROMANOS 7:1-3


Amados hermanos, esta enseñanza es para los que conocen la Palabra de Dios, fíjese que el Apóstol Pablo dice claramente que habla con los que conocen la ley, por eso si Usted es nuevo y no entiende, no se haga problema y espere que a su tiempo Dios le dará entendimiento y crecimiento.

Claramente el primer versículo dice que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que este vive, también en la comparación con el matrimonio dice que la mujer esta sujeta a la ley del matrimonio mientras el marido está vivo. Abra su entendimiento Iglesia y no sea ciego, jamás la Palabra de Dios dice que quien muere o desaparece es la ley como muchos falsos pastores enseñan en sus iglesias conforme a las concupiscencias de ellos y de los hermanos que así lo desean para justificar sus pecados. QUIEN MUERE ES LA CARNE, NO LA LEY, ¿qué queremos decir con esto? Es mi carne pecaminosa, quien debe morir, quien debe ser gobernada por el Espíritu Santo, para que yo sea libre del señorío de la ley. Cuando el Espíritu Santo gobierna mi vida, los deseos de mi carne mueren porque me sujeto a la voluntad de Dios.

Seamos entendidos lo que debe morir es lo malo, no lo bueno. La Biblia es clara, jamás dice que la ley es mala y que mi carne es buena, si no que claramente dice todo lo contrario. Veamos:

12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.
14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.

ROMANOS 7:12,14,18

¿Leyó? Hermanos amados usemos el simple razonamiento si algo es espiritual, santo, justo y bueno ¿puede morir? No, definitivamente no muere. Nosotros a semejanza de Dios estamos hechos en forma tripartita, espíritu, alma y cuerpo. El cuerpo que está en la carne es el inclinado al pecado, en el que no mora el bien, y si yo dejo que gobierne mi vida, esto es, que hago todo lo que el desea, entonces mi alma será enviada al infierno y no tendrá lugar en el Reino de los Cielos, porque la paga del pecado es muerte, y muerte del alma.

Sin embargo, amada iglesia, los hijos de Dios tenemos una salida por Su gracia y misericordia, y es que si nos mantenemos en comunión con nuestro Padre Celestial mediante la oración (la cual nos lleva a la obediencia y a la santidad) podemos gobernar, dominar nuestra carne, es decir, simbólicamente hablando, muere (ROMANOS 12:1-2), porque ya no le obedecemos a sus caprichos, si no que se sujeta y hace lo que el Espíritu le manda.

4 Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. 6 Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos ...

ROMANOS 7:4-6

Así que si Cristo gobierna nuestras vidas, entonces verdaderamente hemos muerto a la carne y ya no estamos sujetos a la ley por obligación, porque la cumplimos por amor a Cristo, nuestro nuevo dueño y Señor. Amados hermanos la Palabra de Dios es bien clara, morimos a la ley mediante el cuerpo de Cristo, pero no para hacer lo que se nos de la gana, si no que pasamos a ser de Cristo, y si somos de ÉL es para obedecer a nuestro Señor, que es nuestro Salvador. Cristo nunca justificó nuestros pecados para que sigamos revolcándonos en ellos, sino que pagó el precio para rescatarnos de la muerte eterna, para que vivamos conforme a Su Voluntad, siguiendo el ejemplo que Él nos dejó mientras anduvo en carne en esta tierra. Recuerde, nuestro Señor jamás pecó, ni hizo lo que ÉL quiso, si no que hizo todo lo que el Padre le mandaba, aún en el momento mas difícil del dolor y la muerte dijo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.(MATEO 26:39), eso es lo que nosotros debemos hacer para tener vida eterna en ÉL.

De manera que si hacemos lo que nosotros queremos la ley es nuestra señora, y si decimos que Jesucristo es nuestro Señor entonces estamos sujetos a ÉL para cumplir con todos Sus Mandamientos (esto es la Ley, descartando las que ya están cumplidas como los sacrificios de animales, pues el sacrificio de Jesucristo es suficiente).

El vivir en la carne nos lleva a pecar y el fruto del pecado como dice claramente el versículo 5 es la muerte, porque el carnal discierne conforme a la carne y no puede discernir las cosas del Espíritu, pero el espiritual discierne las cosas del espíritu porque vive en sujeción al Señor y esto nos hace llevar fruto para ÉL; y la dádiva de Dios para los que le obedecemos es la vida eterna.

CONCLUYENDO: QUIEN ESTÁ LIBRE DE LA LEY ES AQUEL QUE HA MUERTO A SU CARNE, PORQUE LA CARNE YA NO LO GOBIERNA MAS, SI NO QUE EL ESPÍRITU ES QUIEN GOBIERNA SU ALMA Y SU CARNE. AQUEL CUYA CARNE GOBIERNA SU ALMA Y SU ESPÍRITU ESTA SUJETO A LA LEY Y ESTA SE ENSEÑOREA DE EL, Y SU CARNE LE LLEVA AL PECADO Y LA PAGA DEL PECADO ES LA MUERTE.

AMADA IGLESIA, LOS QUE VIVIMOS CONFORME AL ESPÍRITU SOMOS LOS QUE ESTAMOS LIBRES DEL PECADO Y DE LA MUERTE, Y NINGUNA CONDENACIÓN HAY PARA NOSOTROS PUES CUMPLIMOS TODOS LOS MANDAMIENTOS DE DIOS POR AMOR Y PORQUE AL SER ESPIRITUALES LA PODEMOS CUMPLIR, PORQUE LA LEY ES ESPIRITUAL (REPITO: SOLO LOS ESPIRITUALES CUMPLIMOS LA LEY), Y NO NOS ES UNA CARGA DIFÍCIL O IMPOSIBLE DE LLEVAR, SINO QUE NOS GOZAMOS EN ELLA.

1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

ROMANOS 8:1

¿ERES CARNAL O ESPIRITUAL? CONCLUYE TU MISMO CONFORME A LA PALABRA DE DIOS. AHORA BIEN, ¿QUÉ DESEAS SER, ESPIRITUAL O CARNAL? PORQUE EN EL ESPÍRITU ESTÁ LA VIDA.

19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; 20 amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días...

DEUTERONOMIO 30:19-20


EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR QUE OIGA”



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



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