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lunes, 25 de agosto de 2014

LA VERDADERA HUMILLACIÓN

Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel; 20 Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; 21 Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. 22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.

LAMENTACIONES 3:19-24


Amada iglesia de Jesucristo, ¡cuántas veces las pruebas y disciplinas, quieren llevarnos a renegar de Dios y hasta a bajar los brazos!, como si tuviésemos algo de que quejarnos contra Dios.

El mundo no lo puede entender, porque en su soberbia buscan vivir una vida alejada de Aquel que les dio la vida, y/o adorándolo a su manera y no conforme Dios lo estableció, conforme a la verdad; erigiéndose ellos mismos como su propio dios, siendo esto lo mas necio e ignorante del mundo, consecuencia de sus rebeldías. Mas nosotros sabemos que Dios es el Todopoderoso, Fiel y Verdadero, Dador de la Vida, que es Amor, y que dio a su Hijo unigénito en sacrificio para que a través de la Fe en Él y la obediencia a sus mandamientos pudiésemos alcanzar el perdón de los pecados y la Salvación de nuestras almas; mostrándonos un camino y ejemplo perfecto en Jesucristo, para que no tuviésemos excusa, y cercana la Salvación.

Hermano amado, cada vez que la soberbia o la confusión quiera entrar a tu vida, cada vez que las batallas y el desánimo quieran hacerte desfallecer, recuerda que POR SU MISERICORDIA ESTAMOS VIVOS, y que si perseveramos hasta el fin, todas las batallas que podamos pasar en esta tierra por causa de Cristo y de la debilidad de la carne, no se comparan a la recompensa que nos espera en el Reino de los Cielos; no porque lo merezcamos, sino porque a nuestro amado Padre Celestial le ha placido darnos el Reino.

Recuerda: no te engañes en buscar el camino mas cómodo para salir de tus problemas, porque luego será mucho peor; guíate por el Espíritu Santo, y aunque parezca difícil la victoria será verdadera.

Clama a Dios por fortaleza para vencer en los momentos difíciles, y esfuérzate por seguir clamando cuando llega la victoria; porque si bien los padecimientos son necesarios para que nuestra carne se acostumbre a obedecer, como dice el libro de Hebreos (que hasta nuestro Señor Jesucristo tuvo que padecer para aprender obediencia), parte de ello es que nos enfriamos en nuestra comunión con Dios, cuando todo empieza a ir bien, principalmente en el tiempo y “calidad” de oración.

Examinémonos cada día, y gocémonos siempre, aun en los peores momentos; estas dos cosas no son sentimientos ni posibilidades sino mandamientos de Dios.

Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19 No apaguéis al Espíritu. 20 No menospreciéis las profecías. 21 Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda especie de mal. 23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.

1 TESALONICENSES 5:16-24

Dios es fiel y cumple sus promesas; mantengamos nuestra Fe firme, buscando crecer en el Espíritu, en amor, en obediencia; pidiendo, también, sinceramente, por los pecados que no sabemos que cometemos, para que Dios los saque a luz y nos de la fuerza para no cometerlos mas; prestando especial atención en donde sabemos que somos débiles.

POR SU MISERICORDIA ESTAMOS VIVOS; Y PERMANECIENDO FIRMES EN LA FE CUIDAREMOS LA SALVACIÓN DE NOSOTROS, DE NUESTRA FAMILIA, Y AYUDAREMOS A LA DE LOS QUE NOS RODEAN.

NO LE CREAS AL ENEMIGO; ORA EN TODO TIEMPO, AGRADECE, GÓZATE Y ALABA A DIOS, AUN EN LOS PEORES MOMENTOS. ¡GRANDE ES LA RECOMPENSA EN EL CIELO!


TODO ESTO ES PARTE DE LA VERDADERA HUMILLACIÓN. PAZ SHALOM.



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



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