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sábado, 9 de agosto de 2014

LA JUSTICIA DIVINA

6 ¿No han de levantar todos éstos refrán sobre él, y sarcasmos contra él? Dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular sobre sí prenda tras prenda? 7 ¿No se levantarán de repente tus deudores, y se despertarán los que te harán temblar, y serás despojo para ellos? 8 Por cuanto tú has despojado a muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán, a causa de la sangre de los hombres, y de los robos de la tierra, de las ciudades y de todos los que habitan en ellas.

HABACUC 2:6-8


Amada iglesia de Jesucristo, amado lector, si existe una razón para creer en la Justicia de Dios, para creer en Dios, es la injusticia de esta tierra y la corrupción de los gobernantes. Y aquellos, como dice el libro de Eclesiastés, que son justos y les sucede cosas como si fueran impíos, y aquellos que son impíos y les sucede como si fueran justos.

Es común ver gente que vive en este mundo como quiere, llenos de dinero y comodidades, habiendo cometido hechos gravísimos, y en algunos casos incalificables, y que no pagan sus culpas, sino que mueren en sus deleites.
Sin ir mas lejos, aquí en Argentina, vemos ex-represores de la época de la dictadura militar, quienes hicieron desaparecer miles de personas, torturando y matando a muchos de ellos, y que solo algunos de estos asesinos fueron condenados cuando ya están en sus últimos años de vida, algunos a los casi 90 años de edad. Vemos también políticos, empresarios, policías, militares, multimillonarios corruptos, que viven en el pecado, destruyendo miles de vidas, y ellos gozan de sus deleites; o simplemente alguien que se embriagó, salió con su automóvil, atropelló, mató y escapó, arruinando una familia y sin pagar sus culpas en esta vida.

¿Cómo entonces siendo este mundo tan bello, Aquel que lo creó, hubiese dejado a muchos sin justicia, según los que viven sin la verdadera Fe en este mundo? Porque muchos se hacen llamar ateos en su rebeldía y dolor, otros dicen que reencarnamos en no se que animal, o que morimos y ahí termino nuestra existencia; viviendo un engaño sin esperanza.
La Biblia, la Palabra de Dios nos enseña la verdad del perfecto y único camino verdadero, de amor, justicia y santidad, el Camino de Dios, en el cual está cada respuesta a la necesidad de las personas:

La primera y fundamental es que todos una vez que morimos seremos juzgados por Dios conforme a todas las cosas que hicimos en este mundo, conforme al Evangelio de Jesucristo; juicio del que nadie escapará; siendo los rebeldes y transgresores, los falsos cristianos, los gobernantes y ricos, los soberbios, y todo mentiroso, los que mayor condenación tendrán, quienes teniendo conciencia de lo que hacían no se arrepintieron para Salvación. Juicio donde no habrá corrupción ni forma de escapar, sino que se pagará por cada hecho, delante de Aquel que todo lo ve.

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

HEBREOS 9:27

Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; 13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, 16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

ROMANOS 2:12-16

1 Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.

SANTIAGO 3:1

Lo segundo es que Dios sana las heridas del pasado. Esas cosas terribles que muchas veces pasan, y que marcan a las personas de por vida, aquellas cosas, recuerdos y heridas, que para el hombre son imposibles de borrar o de sanar, pero que para Dios son todas posibles, si con Fe le buscan. Donde no hay condena, ni dinero que sane, sino solo el Amor y el Poder de Dios, para los que con Fe le buscan.

Lo tercero es que el solo hecho de no aceptar a Jesucristo y obedecer a sus mandamientos ya es estar en condenación. Pues no vino Jesús a condenarnos sino a salvarnos; porque condenados ya estábamos todos por el pecado; pero si no aceptamos, creyendo en Aquel que dio su vida por nosotros, continuamos en pecado; y pecado mayor por menospreciar la sangre del Hijo Unigénito de Dios. No solo el que mata, el que viola, o el que roba está condenado, si no se arrepiente, sino todo aquel que no vive conforme a los mandamientos de Dios, mandamientos que son vida y verdad. Pues pecados tan comunes, como la mentira o la incredulidad, también son pecados de muerte.

Y lo cuarto y “primero” es que quienes conocemos el Camino y el Amor de Dios aprendemos y recibimos la fortaleza para perdonar siempre y a todos, amando aun a nuestros enemigos, y a quienes mas daño nos hicieron; porque en esta tierra algunos podrán pagar por sus iniquidades cierta cantidad de años, de tiempo, pero cuando estemos delante del trono de Dios, la condenación a quienes no se arrepintieron sinceramente de sus pecados, será eterna. Por eso el cristiano verdadero, quien a través de la Fe y del Poder de Dios recibió la sanidad de las heridas en el corazón, del pasado, comprende esto y vive conforme al ejemplo de Dios y del Señor Jesús, siguiendo sus pisadas, quien siendo Dios se hizo hombre, y padeció mas que nadie, siendo sin pecado, y dio la vida por nosotros, que siendo sus enemigos fuimos amados, perdonados y redimidos por su sacrificio.

Se ha escuchado, aun por cadena nacional, en televisión, la frase “el amor vence al odio”, y es grato escuchar eso; pero la verdadera palabra y que tiene poder es “el amor de Dios en nuestros corazones todo lo puede”; porque no somos nosotros solos (engaño común), como dice la ciencia de este mundo, sino el Poder y el Amor de Dios a través de Jesucristo en nuestros corazones; amor que libera, sana, restaura, fortalece y vence todo mal, y salva el alma, dando vida eterna al lado del Padre y Dador de la Vida.

Por eso dice la Palabra:

BIENAVENTURADOS LOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE JUSTICIA, PORQUE ELLOS SERÁN SACIADOS. 7 BIENAVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS, PORQUE ELLOS ALCANZARÁN MISERICORDIA.

MATEO 5:6-7

QUIEN CREE EN DIOS Y VIVE CONFORME A SUS MANDAMIENTOS, SERÁ SACIADO DE TODO LO QUE NECESITA, Y VIVIRÁ EN VICTORIA FRENTE A TODA BATALLA, POR EL AMOR Y EL PODER DE DIOS EN SU CORAZÓN; POR LA VERDAD DEL EVANGELIO DE JESUCRISTO. AMÉN.

Y RECUERDA: NO TE GUIES POR EL CORAZÓN, GUIATE POR EL ESPÍRITU DE DIOS, PORQUE...:

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

JEREMÍAS 17:9


LA VERDAD TE HARÁ LIBRE.”



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



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