Translate

miércoles, 13 de agosto de 2014

ALIMENTE SU ALMA PARA SALVACIÓN

1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

1 PEDRO 2:1-3

Mis amados hermanos, es necesario crecer para salvación. Así como en la vida se nace y luego se crece, así también en el área espiritual cuando nos bautizamos nacemos a una nueva vida, pero luego es necesario crecer.

Para crecer tanto en la vida carnal como en la espiritual, es necesario alimentarse. Bien sabemos que un niño desnutrido no crece sanamente y aún puede llegar a la muerte; así también en lo espiritual si no somos bien alimentados, esa desnutrición nos puede llevar a la muerte espiritual, la cual es mucho peor que la del cuerpo.

Es necesario tener en cuenta que una mala alimentación en la carne nos puede provocar diferentes enfermedades, por no cubrir todos los nutrientes que el cuerpo necesita, debilitándonos en ciertas áreas y bajando las defensas que tiene nuestro organismo. Así también en la vida espiritual una mala alimentación nos puede provocar problemas en ciertas áreas, porque la poca sabiduría de la Palabra de Dios nos deja sin defensa ante los ataques del enemigo; sin olvidar que la comunión con el Espíritu Santo es lo que fortalece esas defensas. Recordemos que una alimentación inadecuada también puede llevar a la muerte.

No olvidemos que la Biblia nos enseña que Jesucristo respondía con la Palabra cuando fue tentado, por tanto es necesario el conocimiento de la Palabra de Dios, pero sin dejar la oración y el ayuno que fortalecen el espíritu porque nos mantienen en comunión con Dios.

1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra. 7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

MATEO 4:3-11

Una alimentación espiritual adecuada incluye el conocimiento de la Palabra de Dios y la llenura del Espíritu Santo; pues la Biblia dice que la letra sin el Espíritu está muerta.

Estas reflexiones nos ayudan a entender el mensaje de hoy. En primer lugar vamos a desechar los alimentos que envenenan el alma, tales como la malicia, el engaño, la hipocresía, las envidias, los celos amargos, el odio, la falta de perdón y todo aquello que no proviene del Dios Altísimo, sino de los sentimientos carnales del corazón engañoso (Jeremías 17:9) que llevan a enfermar el alma y hasta en algunos casos la deterioran hasta la muerte.

Luego mis hermanos, de desechar los alimentos venenosos, es necesario aprender y desear alimentarse con leche espiritual no adulterada, tal como dice la Palabra. Esto es alimentarse de la Palabra de Dios, tal cual está escrita, sin agregarle, ni quitarle; sin desechar nada, sin seleccionar lo que me agrada solamente.

Aquellos que alimentan su cuerpo solo con aquello que les gusta seguramente no tendrán una buena salud, porque le faltarán ciertos nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo; asimismo quienes no se alimentan con toda la Palabra de Dios tendrán faltas que le provocarán problemas en su salud espiritual. Así como no nos gusta todos los alimentos que son buenos para el cuerpo; así también no nos gustan todas las Palabras que son buenas para alimentar el alma.

Leamos Efesios 6, donde nos habla de la armadura de Dios, y podremos ver todo lo que nos es necesario para poder enfrentar los ataques del enemigo y seguir firmes hasta el fin.

La armadura de Dios
10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;

EFESIOS 6:10 -18

EL QUE ES SABIO NO ELIGE LOS ALIMENTOS QUE LE GUSTAN, SI NO QUE COME TODO LO QUE LE NUTRE PARA TENER UN CUERPO SALUDABLE.
Y EL QUE ES MAS SABIO AÚN, RECIBE TODA LA PALABRA DE DIOS PARA ALIMENTAR SU ALMA, AUNQUE NO LE GUSTE, PORQUE ENTIENDE QUE ASÍ CRECERÁ PARA SALVACIÓN DE SU ALMA Y ESCAPARÁ DE LA MUERTE ETERNA.

SIN ALIMENTO NO SE PUEDE CRECER. CONGREGUE, LEA LA BIBLIA, ORE, AYUNE, OBEDEZCA, SANTIFÍQUESE (APÁRTESE DEL MAL); RECIBA LA EXHORTACIÓN, LA DISCIPLINA, EL AMOR; AUMENTE SU FE ESCUCHANDO LA PALABRA DE DIOS; TODOS ESTOS ALIMENTOS SON NECESARIOS PARA QUE EL ALMA CREZCA PARA SALVACIÓN; NO DESECHE NINGUNO SI SE QUIERE SALVAR.




Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA WWW.JESUCRISTOESLAVIDA.COM