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domingo, 13 de julio de 2014

LA OMNIPOTENCIA DE DIOS

Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. 4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. 5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, 7 Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?

JOB 38:3-7


Amada iglesia de Jesucristo, hay dos cosas fundamentales en este mensaje que es necesario decir y clamar a gran voz:

Dios es Dios, ÉL ES, y nadie puede discutirle nada. A mas de esto, nuestro Padre Celestial demostró Su Amor en la creación de las cosas que se ven, y especialmente al enviar a Su Hijo Unigénito a dar su vida por nosotros, para que tengamos redención, el perdón de nuestros pecados. Él dio lo mas preciado que tenía por nosotros, que al lado de Su Gloria no éramos nada; pequeños e insignificantes somos ante la magnitud de Su Presencia.

Por eso, por mas que el hombre se empeñe en vivir su vida lejos de Dios y de Su Voluntad, no podrá escapar ni hacer frente a los juicios del Altísimo. Todos tiemblan ante la presencia del poder de la naturaleza, con cosas por ejemplo como huracanes, grandes inundaciones, tornados, erupciones volcánicas, terremotos, sequías, asteroides, y tantas cosas mas; como será entonces ante Aquel que es Sobrenatural, que creó la naturaleza y está sobre ella, sobre sus leyes, con total omnipotencia y sabiduría, mas allá de la imaginación.

Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, con la libertad de elegir; y el hombre en su libertad eligió lo malo, lejos de Dios, de Su Creador y Dador de la Vida. Y habiendo el hombre, desde Adán y Eva, caído en pecado y condenación, Dios en su infinito amor y misericordia, se hizo hombre a través de Jesucristo, humillándose hasta lo mas bajo, y pagando en la cruz el precio de nuestro rescate.

Hoy sus hijos, sus siervos, sus ministros, nos esforzamos en llevar el mensaje de Su Amor, de Su Evangelio de Paz y Salvación a todo el mundo; pero muchos prefieren seguir en el engaño del corazón, del mundo, de los sentimientos, de sus propios caminos vanos, de sus pensamientos y deseos, desechando a Dios; excusándose en cuanta cosa se les ocurre para no arrepentirse y obedecer al Creador; ignorando voluntariamente que Dios es Justo y juzgará a cada uno por sus propias obras, por el Evangelio de Jesucristo. Ignorando también muchas cosas que el enemigo usa para alejar a las almas de Dios, pero que nosotros entendemos de diferente manera; como la muerte de un familiar, o distintos desastres y emociones del mundo y de la vida; por ignorar la Palabra de Dios, y guiarse por lo que les reconforta y les permite seguir en sus rebeldías; en el engaño y no en la verdad.

Pero también es tan importante exhortar a aquellos que son pueblo de Dios, o al menos pretenden serlo, a dejar de vivir declarando a Dios con nuestros labios pero negándolo con nuestros hechos; principalmente porque esa es la manera de alcanzar la Salvación, de cuidarla hasta el fin, mediante una Fe genuina, no fingida, perseverante en obediencia, conforme a los mandamientos de Dios y no a nuestros pensamientos, conforme al Espíritu Santo y no al corazón.

Pero esta exhortación es tanto para aquellos que están viviendo en pecados aun dentro de la iglesia, olvidándose que Dios todo lo ve y lo sabe, como también para aquellos que están pasando por momentos difíciles, en el desierto del cristiano que obedece a Dios, o el que está padeciendo las consecuencias de sus rebeldías pero está arrepentido, a que no se olviden que Dios es grande, mas grande que cualquier problema o rebeldía, y es necesario que en esa libertad que Dios nos dio elijamos creerle y obedecerle, sabiendo que el es Justo y bondadoso, y que nadie jamás le venció.

QUIEN OBEDECE A LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, CUIDANDO LA SALVACIÓN DEL ALMA, SUYA Y AYUDANDO A LA DE LOS DEMAS, CON TEMOR Y TEMBLOR, ES EL QUE VERDADERAMENTE CREE EN DIOS, EN LA OMNIPOTENCIA DE SU PRESENCIA.

VIVAMOS COMO HIJOS DE DIOS, DEL ESPÍRITU Y NO DE LA CARNE, DE LO ETERNO Y NO DE LO PASAJERO, DE LO VERDADERO Y NO DEL ENGAÑO.

LA VENIDA DE CRISTO ESTÁ CERCA, Y QUIENES PREDIQUEN Y VIVAN UNA FE GENUINA, VERDADERA, SERÁN ARREBATADOS CON ÉL EN LAS NUBES.

¿DONDÉ ESTÁ TU PATRIA, EN EL CUERPO, EN EL MUNDO Y EN LOS DESEOS Y SENTIMIENTOS PASAJEROS DE ESTA VIDA, O EN LA ETERNIDAD EN EL CIELO, DEL ALMA POR LA VERDAD DE CRISTO Y SU PALABRA?

DEMUÉSTRALO, ESFUÉRZATE, VIVE EN LA VERDAD Y EN EL AMOR DEL ESPÍRITU Y NO EN EL ENGAÑO DEL CORAZÓN; PORQUE LAS SEÑALES DE LA APOSTASÍA Y EL ENGAÑO ESTAN DADAS, LA VENIDA DE CRISTO ESTÁ A LAS PUERTAS, Y QUIEN SE QUEDE YA NO TENDRÁ OPORTUNIDAD DE SALVACIÓN.

EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, OIGA LO QUE EL ESPÍRITU DICE A LAS IGLESIAS.

DIOS TE BENDIGA AMADA IGLESIA DE JESUCRISTO.




Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



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