Translate

miércoles, 14 de mayo de 2014

PREPARA EL CAMINO DEL SEÑOR

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, 2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. 3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.
MATEO 3:1-3


Dice la Palabra que Cristo una vez, en forma de carne de pecado, se hizo igual a nosotros, pero sin pecado, dio su sangre en la cruz del calvario y resucitó y está sentado a la diestra del Padre. También dice Su Palabra que nos dejó su Espíritu Santo, el cual nos daría la fortaleza y la sabiduría para poder perseverar en el Camino hasta el fin.

Cristo vino una vez y dio su vida para que todos los que creen y le obedecen seamos salvos; y solo vendrá una vez mas a esta tierra, aunque sin pisarla, pues desde las nubes arrebatará a su pueblo fiel y se lo llevará con Él para vivir por la eternidad. Y mas allá de cualquier deseo, anhelo, petición, milagro o necesidad terrenal que tengamos y le pidamos a Dios, nuestro verdadero y mayor objetivo debe ser LA SALVACIÓN DE NUESTRAS ALMAS, pues para esto derramo su sangre nuestro Señor; SALVACIÓN QUE DEBEMOS CUIDAR, PUES SOLO LOS QUE PERSEVEREN HASTA EL FIN SEREMOS SALVOS, POR LA FE Y LA OBEDIENCIA A SU PALABRA.

En el pasaje que citamos, la Palabra nos recuerda que Dios envió a su profeta, a su siervo, Juan el Bautista a preparar la primera venida de nuestro Señor; no a preparar al Señor, sino a preparar los corazones de las personas para que se arrepientan de sus malos caminos y puedan recibir la VERDAD Y LA GRACIA que trajo nuestro Señor.

Pero así como el profeta del Señor, Juan el Bautista, preparó la primera venida de nuestro Señor, es tarea de toda la iglesia de Cristo (la verdadera) el preparar la segunda venida de nuestro amado Señor; porque luego de que Cristo venga por su iglesia, los que queden ya no tendrán oportunidad de Salvación, pues el Señor se habrá ido, se habrá llevado su iglesia, y su Espíritu Santo, y solo 144 mil del pueblo de Israel serán salvos; los demás, todas las personas que hayan quedado en esta tierra, serán juzgadas y condenadas por haber despreciado la sangre del Hijo de Dios, el sacrificio, el Amor de Dios en Su Hijo.

Pues si bien la Gloria es de Dios, y Él prometió estar con nosotros siempre, el Señor nos dijo, como a Josué, que debemos batallar con valentía y esfuerzo para obtener la victoria, meditando de día y de noche en Su Palabra, y poniéndola por obra, batallando contra el pecado y las huestes espirituales de maldad.

Y en esta batalla y preparación del Camino del Señor, como iglesia lo primero que debemos preparar y mantener preparada es nuestra propia alma para Salvación, viviendo una vida de santidad y obediencia a Su Palabra, sin apartarnos por nada de sus mandamientos; sabiendo que jamás podremos comparar los padecimientos que podamos tener en esta tierra con la Gloria y la vida eterna en el Reino de los Cielos.

Para luego, no solo llevar nuestras cargas, sino ya fortalecidos, luego de un tiempo, estar preparados para servir a Dios, llevando las cargas de nuestros hermanos y de toda alma necesitada. Pues no debemos ser egoístas, debemos buscar nuestro crecimiento para Salvación de nuestra alma, y para estar fortalecidos para que el Señor nos pueda, mas adelante, usar como instrumentos en sus manos, preparados y útiles para toda buena obra.

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

MATEO 9:35-38

DIOS QUIERE QUE SEAS SALVO, Y QUIERE USARTE COMO SIERVO Y SIERVA SUYO PARA SALVACIÓN DE MUCHAS ALMAS; PARA QUE SU NOMBRE SEA GLORIFICADO; POR ESTA RAZÓN DESECHA LA VANIDAD, Y TODO DESEO ENGAÑOSO DEL CORAZÓN, Y HUMÍLLATE DELANTE DE DIOS, ESFORZÁNDOTE EN OBEDECER A TODOS SUS MANDAMIENTOS.

Recuerda mi hermano, que si es necesario predicar que DIOS SANA, DIOS LIBERTA, DIOS PROSPERA, pero EL MENSAJE PRINCIPAL DEL EVANGELIO DE DIOS ES EL QUE EMPEZÓ DANDO JUAN EL BAUTISTA Y NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DICIENDO: “ARREPENTÍOS, PORQUE EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO”; EL MENSAJE PRINCIPAL DEL EVANGELIO DE JESUCRISTO, DE PAZ Y SALVACIÓN, ES EL ARREPENTIMIENTO SINCERO PARA PERDÓN DE LOS PECADOS, PARA SALVACIÓN DEL ALMA.
EL MENSAJE DEL AMOR DE DIOS, QUE NOS PERDONÓ Y NOS DIO NUEVA VIDA, SI ES QUE NOS ARREPENTIMOS SINCERAMENTE Y DE TODO CORAZÓN, ESFORZÁNDONOS POR HACER SU VOLUNTAD.
PORQUE NO OLVIDE, DIOS ES AMOR PERO TAMBIÉN FUEGO CONSUMIDOR, Y ASI COMO DIOS JAMÁS RECHAZA UN CORAZÓN CONTRITO Y HUMILLADO, Y SIEMPRE ESTÁ PREPARADO PARA PERDONAR, TAMBIÉN DICE SU PALABRA QUE NO SERÁ BURLADO POR NADIE.

CRISTO VIENE PRONTO; NO HAY TIEMPO QUE PERDER, EN VANIDADES DE ESTE MUNDO, EN COSAS QUE NO EDIFICAN PARA SALVACIÓN.
ESFUÉRCESE Y VIVA EN COMUNIÓN CON DIOS, PARA QUE ÉL LE PUEDA USAR PARA TRANSFORMACIÓN Y SALVACIÓN DE LAS ALMAS.




Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA WWW.JESUCRISTOESLAVIDA.COM