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lunes, 12 de mayo de 2014

LOS REBELDES PERECEN EN EL DESIERTO

34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo. 35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y ahí morirán.
NÚMEROS 14:34-35


Amados hermanos, cuando comenzamos el Camino del Señor, tenemos que pasar por diferentes pruebas de Fe; uno de los lugares que debemos atravesar es el desierto, para poder llegar a la “tierra prometida”. Nadie puede evitar este paso, si desea llegar a ser salvo; pues aún nuestro Señor Jesucristo fue llevado al desierto, donde fue probado en su Fe, en su Obediencia y en su Fidelidad.

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
MATEO 4:1

Mis amados hermanos, Dios es un Dios paciente y misericordioso; pero también es un Dios justo; por lo cual, si bien perdona nuestras rebeldías, es necesario que en algún momento se produzca en nosotros un cambio, si no deseamos cansar a nuestro Padre Celestial, como lo hizo el pueblo de Israel que atravesaba el desierto junto a Moisés.

El pueblo de Israel tentó diez veces a Dios, hasta que finalmente lo cansaron y decidió que aquella generación perversa sería consumida en el desierto por sus iniquidades y no podrían ver la tierra prometida.

Así hoy, hay muchos hermanos que están atravesando el desierto para ser probados en su Fe, en su Obediencia y en su Fidelidad y le pasan los años y continúan en el; ¿por qué?, por una sencilla razón, al igual que aquel pueblo que salió de la esclavitud de Egipto, seguían siendo esclavos en su corazón porque no habían renunciado a lo que habían aprendido durante su vida en esclavitud; así hoy hay muchos hermanos que no renuncian a la vieja vida que vivían cuando eran esclavos del pecado y no desean pagar el precio de la libertad, que es el cambiar de una vida dirigida por satanás, a una vida santa guiada por Dios.
No piense que logrará cosa alguna de Dios si no cambia ese espíritu rebelde, negativo, dudoso y contradictor por un espíritu diferente como el que se halló en Josué y Caleb, lleno de Fe, valiente, sin duda y de absoluta obediencia y confianza en Dios; mirando como a menos al enemigo y como gigante a Dios. No dejes que tus ojos te engañen, ni que los deseos de tu corazón te confundan; procura mirar con los ojos de Cristo y sentir con su corazón, si quieres atravesar el desierto y llegar a la tierra prometida.

21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra, 22 todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, 23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá. 24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.
NÚMEROS 14:21-24

Mis amados hermanos, muchos no llegan a la tierra que fluye leche y miel nunca; pues nuestro Dios tiene esa tierra donde están todas las bendiciones que estamos esperando, pero es necesario pasar el desierto en obediencia para poder llegar a ellas. Lamentablemente hay quienes viven en ese desierto toda su vida y nunca llegan a recibir las bendiciones porque no renuncian a todo lo que Dios les manda, y creen caprichosamente que ellos tendrán lo que desean haciendo las cosas como ellos quieren.

LOS REBELDES PERECEN EN EL DESIERTO, PORQUE CUESTIONAN TODAS LAS ÓRDENES DE DIOS, NO RENUNCIAN A LA VIDA PASADA, EN LA CUAL ERAN ESCLAVOS DEL PECADO, Y DESEAN LLEGAR A LA TIERRA PROMETIDA, PERO SIN OBEDECER, SIN HUMILLARSE, SIN RENUNCIAS, A SU MANERA, CON SUS CAPRICHOS Y SIN SUJETARSE A NINGUNA AUTORIDAD, NI EN LA TIERRA, NI EN EL CIELO; PUES RECORDEMOS QUE LA BIBLIA DICE QUE QUIEN NO OBEDECE AL QUE VE, NO OBEDECERÁ AL QUE NO VE; Y QUIENES DESECHARON LA VOZ DE MOISÉS, A DIOS DESECHARON.


NO PEREZCAS EN EL DESIERTO, OBEDECE A DIOS POR AMOR Y VIVIRÁS ETERNAMENTE. LA TIERRA PROMETIDA TE ESPERA Y LA SALVACIÓN TAMBIÉN. DIOS TE BENDIGA AMADA IGLESIA. PAZ.


Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación. 



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