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miércoles, 23 de octubre de 2013

NUESTRA SALVACIÓN ESTÁ EN OBEDECER

Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

HECHOS 19:1-6

 


Amada iglesia, esta es una Palabra hermosa que nos recuerda que Dios tiene sus siervos y obreros en todos lados, para su obra, y que somos complemento los unos y los otros, batallando por una misma causa, predicar el Evangelio de Jesucristo a toda criatura para Salvación, haciendo discípulos.

Aquí dice que ciertos discípulos solo conocían el bautismo de Juan, o sea la inmersión en el agua como símbolo de un verdadero arrepentimiento y el comienzo de una nueva vida conforme a la Voluntad de nuestro Señor Jesucristo. Si estamos dispuestos, sinceramente, a dejar la vieja vida, sea cual fuere, atrás, y a comenzar una nueva vida en obediencia a la Voluntad de Dios que día a día iremos conociendo, entonces sí el bautismo en las aguas tiene una verdadera importancia, y de esta manera, suele pasar en ciertas ocasiones que en ese momento el Señor les bautice con su Espíritu Santo también; sino es así, que no hay un sincero deseo en nuestro corazón, entonces tan solo nos habremos dado un baño.

La presencia y permanencia del Espíritu Santo en nuestras vidas es fundamental, pues sin ello no podremos ser guiados y enseñados en la verdad completamente para conservarnos en camino de Salvación hasta el fin. Debemos tener el Espíritu Santo, debemos cuidar que no se vaya de nosotros ejercitándolo en obediencia, o sea que debemos obedecer a su voz si queremos que permanezca en nosotros (ver enseñanza: "El Espíritu Santo"); jamás lo contriste desobedeciendo a su voz y cometiendo pecado, pues de esta manera lo apagará, es decir se apartare de usted y le dejará solo, aunque sea visitado por Él en ciertas momentos, pero luego entonces volverá a apartarse de usted.
 
No apaguéis al Espíritu. 20No menospreciéis las profecías. 21Examinadlo todo; retened lo bueno. 22Absteneos de toda especie de mal.
1 TESALONICENSES 5:19-22

Aquí y en otros pasajes de la Biblia se suele relacionar el bautismo del Espíritu Santo con el don de lenguas, sin embargo jamás debe basarse usted, ni guiarse en el don de lenguas ni en ningún otro don del Espíritu para juzgar a alguien si es o no es de Dios, sino por su Amor y Obediencia.

Para comprender esto tenga siempre presente este pasaje y nunca lo olvide:
 
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

MATEO 7:21-23


Nada nos asegura la Salvación, sino tan solo el PERMANECER EN OBEDIENCIA EN EL AMOR DE DIOS, PERMANECER, PERMANECER, PERMANECER HASTA EL FIN.

No seamos insensatos y CUIDEMOS (OCUPAOS) NUESTRA SALVACIÓN CON "TEMOR" Y "TEMBLOR" (Filipenses 2:12)
 
AMADOS HERMANOS Y HERMANAS, VIVAMOS "UNA VIDA DE BAUTIZADO" TANTO EN AGUAS COMO EN ESPÍRITU, REFLEJÁNDOLO EN NUESTROS ACTOS, PENSAMIENTOS, OBEDIENCIA, DECISIONES, EN TODA NUESTRA MANERA DE VIVIR.

NO NOS SALVAREMOS POR EL CONOCIMIENTO QUE TENGAMOS, NI EL TIEMPO DE SERVICIO, SINO POR PERMANCER EN OBEDIENCIA A DIOS.


EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, OIGA LO QUE
EL ESPÍRITU DICE A LAS IGLESIAS
 
 
 
Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



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