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lunes, 15 de julio de 2013

"¡AY DE LOS QUE SE REBELAN CONTRA DIOS!"

11Efraín fue como paloma incauta, sin entendimiento; llamarán a Egipto, acudirán a Asiria. 12Cuando fueren, tenderé sobre ellos mi red; les haré caer como aves del cielo; les castigaré conforme a lo que se ha anunciado en sus congregaciones. 13¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí; destrucción vendrá sobre ellos, porque contra mí se rebelaron; yo los redimí, y ellos hablaron mentiras contra mí. 14Y no clamaron a mí con su corazón cuando gritaban sobre sus camas; para el trigo y el mosto se congregaron, se rebelaron contra mí. 15Y aunque yo los enseñé y fortalecí sus brazos, contra mí pensaron mal. 16Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto.
OSEAS 7:11-16



Hermanos amados, quienes hemos leído la Biblia, sabemos que Dios dijo, que quien tocaba a Efraín, tocaba a la niña de sus ojos, y acá habla que esta tribu, a quien Dios amaba tanto, se fue a buscar ayuda en sus enemigos. ¿Por qué quienes eran Egipto y Asiria, sino enemigos de Dios, los que años atrás habían esclavizado al pueblo de Israel?

Mis amados hermanos, así todos nosotros, los que hoy somos parte del pueblo de Dios, hemos sido librados de la esclavitud del pecado, en la que vivíamos antes de conocerle. Mas el poder de la fuerza de Dios nos hizo libres de todo yugo de esclavitud, de pecado, de enfermedad, de pobreza, de mal carácter y mucho mas.

Aquella Efraín iba a ser castigada por Dios, porque en lugar de arrepentirse de sus pecados y buscar su ayuda, preferían clamar a sus enemigos y no dejar el orgullo y la soberbia, y humillarse delante de Dios. Esta rebeldía de haberse apartado de Dios, les significaría un gran dolor, porque no solo se alejaron, sino que hablaron mentiras, lo cual inevitablemente traería destrucción sobre ellos.

Así, hermanos amados, hoy mucho pueblo de Dios, se ha rebelado contra ÉL y en su necesidad se volvieron atrás, al mundo y al pecado; desecharon a Dios, no soportaron la prueba de Fe y como no vieron enseguida lo que vinieron a buscar de Dios, lo dejaron y esto inevitablemente trae consecuencias dolorosas y un retroceso espiritual, del cual será difícil salir. Como bien dice el versículo 14, solo se congregaron para recibir bendiciones materiales de Dios, sin importarles realmente el hacer su voluntad, sin arrepentimiento sincero y sin deseo de comenzar una nueva vida en Cristo Jesús.

Hermanos amados, Dios es el que fortalece a su pueblo para soportar las luchas y las pruebas, y quien le enseña la forma de vivir para ser bendecido y mantenerse hasta el fin en el Camino de la Salvación. Sin embargo esto a muchos no les interesa, con soberbia de lengua desechan la Palabra de Dios, como si sus Palabras fuesen mentira, y menosprecian el Amor del Altísimo; pues cuando regresan a la iglesia lo hacen fingidamente, pues no vuelven a ÉL, si no a los beneficios que pueden obtener de Dios o de la Iglesia.

Aquellos que dejaron a Dios para volverse al vómito del mundo serán avergonzados, pues todas las consecuencias de la desobediencia caerán sobre ellos, y hasta el mismo mundo se les burlará, porque nadie aprecia a los cobardes que se vuelven atrás. El Reino de los Cielos, es de los Valientes que soportan todo por Amor al Dios Altísimo.

Sin embargo si estás vivo, todavía tienes oportunidad de salvación, solo desecha toda rebeldía, arrepiéntete de todo corazón y vuélvete a Jesucristo con un espíritu humilde y Obediente; ÉL TE AMA, como amaba a Efraín, y te está esperando como al hijo pródigo con "vestiduras nuevas y un anillo". Vuelve, Jesucristo te espera.

IGLESIA AMADA DE JESUCRISTO, NO SEAMOS INCAUTOS COMO EFRAÍN, AMEMOS Y SIGAMOS A DIOS DE TODO CORAZÓN, EN SANTIDAD Y HUMILDAD; EL REINO DE LOS CIELOS NOS ESPERA, A LOS QUE EN OBEDIENCIA LE SEGUIMOS Y LE SERVIMOS. DIOS NOS BENDIGA.


"EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR QUE OIGA"
 
 

Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA