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sábado, 1 de junio de 2013

O AMAMOS A DIOS O AMAMOS AL MUNDO

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él
1 JUAN 2:15


Iglesia amada de Jesucristo, Dios nos deja a sus hijos este mandamiento, que no amemos al mundo, ni a las cosas que están en el. Cualquiera que se constituye en amigo del mundo, se constituye en enemigo de Dios (Santiago 4:4), esto no lo digo yo, sino la Biblia.

Hermanos amados, en conclusión, es necesario apartarnos de todas las pasiones que movilizan al mundo y sus deleites. Que nada de lo que está en el mundo sea para nosotros imposible de dejar, como por ejemplo: la televisión, muchas veces las telenovelas y los programación en general se convierten en parte de la vida de las personas, al punto que no pueden vivir sin ellas, siendo el centro de atención principal de su vida. A otros los diferentes deportes los atrapan al punto de no ir a la iglesia para desarrollar estos deportes o ver los eventos deportivos. Hay quienes realizan alguna actividad (danza, arte, canto, etc.), sin la cual no podrían vivir, haciéndolas por la dedicación que le dan, mas importante que a Dios. Y por supuesto están los que aman la droga, el cigarrillo, el alcohol, los juegos de azar y no están dispuestos a dejarlos por Dios, mas allá de los que quieren y todavía no pueden.

Y una advertencia: cuando el trabajo se convierte en mas importante que Dios, ya sea porque le gusta lo que hace o por lo que puede comprar con el dinero que le da, entonces está usted también en un grave problema; tenga cuidado de no amar su trabajo mas que a Dios, ni dejar de ir a la iglesia por el, esto también es parte del mundo.

En fin, todo lo que está en el mundo, sea a mi criterio malo o no, y además me atrapa se convierte en un amor para mi vida. Amar al mundo es amar su forma de vivir, sus valores, sus métodos, etc.

Lo peor de todo es que aquel que ama al mundo, no tiene el Amor del Padre, y si no tenemos el Amor de Dios en nosotros, no tendremos entrada en el Reino de los Cielos.

Quien verdaderamente ama a Dios no tendrá amor por el mundo, sí por las almas, pero no por el mundo, sus costumbres y sus deleites. No podemos amar a Dios y al mundo, es uno o el otro, no podemos estar en comunión con los dos.

Si somos amigos del mundo, recuerde que dice Dios que seremos sus enemigos, y ningún enemigo morará con ÉL. Hermano amado, es necesario entender que quien ama a Dios siempre tendrá problemas con el mundo, porque como dijo nuestro Señor Jesucristo, el mundo ama lo suyo y aborrece a los hijos de Dios; si usted es amado por el mundo, le aseguro que está en un grave problema con nuestro Señor Jesucristo; mas si el mundo le desprecia por ser un cristiano, dijo el Señor no yo, que se goce porque su galardón es grande en el Reino de Dios.

SEA SABIO Y ENTENDIDO, NO PUEDE SER AMIGO DE DIOS Y DEL MUNDO, UNO DE LOS DOS LO VA A DESPRECIAR, ESTÁ EN USTED ELEGIR CON QUIEN SE QUIERE QUEDAR.


"EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR QUE OIGA"
 
 
 
Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA