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domingo, 16 de junio de 2013

"EXHORTAR: UN MANDATO DE AMOR"

Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio
 
HEBREOS 3:12-14

El gran propósito de satanás es lograr que los cristianos nos apartemos del Dios vivo. El fundamento de la Salvación, es la Fe en Jesucristo, en su obra redentora y la obediencia a la sana doctrina que nos dejó. En estos versículos del libro de los Hebreos, el Señor nos manda a exhortarnos unos a otros, a fin de que no nos apartemos de la verdadera FE por el engaño del pecado, endureciendo nuestros corazones y volviéndonos incrédulos.

La incredulidad es pecado, por ello satanás busca que empecemos a dudar de la doctrina de Jesucristo. En estos últimos tiempos, él intentará convertirnos en apóstatas, es decir que nos apartemos de la verdad y nos volvamos a dioses muertos y a los deleites de la carne como si nunca le hubiésemos conocido al Señor.

Todavía hay tiempo para entrar en el reposo del Señor, todavía hay tiempo para ser salvos, aprovechemos este tiempo, antes de que vengan aquellos en los que las puertas de los cielos se cerrará y nadie podrá entrar. Además, entre tanto que hay vida, hay oportunidad, cuando el fin de la vida del cuerpo llega, también llega el fin de las posibilidades de Salvación.

Entre tanto que no perdamos la Fe que al principio nos hizo creer en Jesucristo y seguirle, podemos ser salvos. Esta Fe, juntamente con la obediencia que testifica que tenemos Fe, deben permanecer en nosotros hasta el fin. Si llegamos hasta el fin de nuestra carrera con Fe, eso quiere decir que nuestra FE es verdadera; mas si nos apartamos de Dios en alguna parte del camino, es porque realmente nunca creímos de todo corazón. Dijo Dios; "este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí".

Callar cuando vemos a nuestro hermano caer en error, es falta de Amor. Dios no nos dice que callemos, sino que nos exhortemos unos a otros para salir del error del pecado, a fin de que podamos ser salvos. Quién ve a su hermano caer en pecado y no hace nada por él, no tiene amor, porque le está viendo perderse y no le exhorta para que se arrepienta. El que verdaderamente ama, exhorta. Exhortar como Dios quiere incluye Amor. El objetivo de la exhortación es lograr el arrepentimiento de aquel que se equivocó, para Salvación de su Alma.
Nunca dejes que aquella alma por la cual murió el Señor, viva en error, sin tú hacer nada por ella, porque eso irá enfriando su corazón, hasta caer en la incredulidad y el incrédulo no entra en el Reino de los Cielos. Y si nosotros vemos a nuestro hermano perderse y no hacemos nada por él, tampoco nosotros entraremos al Reino de Dios, por ser egoístas y sin Amor. El Señor nos ama, reflejemos nosotros ese Amor hacia los demás, en especial por las almas perdidas y por las que se están perdiendo por volverse atrás. Dios te bendiga.


 
Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA