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jueves, 13 de junio de 2013

DÉJALO TODO POR EL SEÑOR Y NO TE ARREPENTIRÁS

Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros
MARCOS 10:28-31

Esta promesa sigue vigente en estos tiempos, nadie que demuestre a Dios que ÉL está primero en su vida, quedará sin recompensa. Dios es un Dios de Amor, y no es que espera o desea que perdamos todo lo que tenemos. Nadie que deja algo o a alguien por causa de Jesucristo y del evangelio quedará solo o desamparado. Cuando nos encontramos, en algún momento de nuestra vida, entre la necesidad de escoger entre Dios y algo o alguien que nosotros amamos, no debe haber en nuestro corazón lugar para la menor duda, la elección debe ser definitivamente Dios, pues a ÉL le debemos el existir, la vida y la Salvación Eterna. Quién tiene a Dios lo tiene todo, quién lo pierde no tiene nada, por mas que sea el hombre mas rico de este mundo.

Dios no te va a pedir que abandones a tus seres amados, pero quizás sean ellos, quienes pretendan obligarte a elegir entre ellos y Dios, pidiéndote que dejes de ir a la iglesia, por ejemplo. Es, en estos casos, en los que debemos demostrar a Dios que le amamos a ÉL por sobre todo y todos. A veces, Dios nos pedirá que renunciemos a cosas en nuestra vida que aunque a nosotros nos gusten mucho, no son de su agrado o interfieren con los propósitos que tiene con nosotros.

A lo largo de mi vida cristiana he tenido que enfrentar en muchas oportunidades a renunciamientos y a elecciones; algunas de ellas muy dolorosas y difíciles; pero te aseguro algo, jamás dude, siempre comprendí que si tenía a Dios todo lo que dejara por ÉL lo podía recuperar y mejor que antes, pero que si renunciaba a mi Salvador, para no perder lo que tenía, de todos modos lo iba a perder y no habría nadie que me los pudiera devolver. Y además lo mas importante de todo, renunciar a Dios es renunciar a la Vida, y eso no es bueno ni para nosotros, ni para nuestros seres amados. Esta Palabra ha tenido cumplimiento en mi vida, Dios jamás me ha desamparado y aquellos a quienes yo tanto amaba y tuve que renunciar, mi Señor me los devolvió y mejor que antes, como lo dice su Palabra. Dios es Fiel, Dios no miente; vale la pena darlo todo por ÉL, aún la vida si fuere necesario.

Dios jamás nos promete una vida placentera y sin problemas, ÉL nos promete bendiciones, pero también nos aclara "con persecuciones". Las persecuciones son parte de la vida del verdadero cristiano; pues satanás no se quedará tranquilo, viéndonos caminar hacia el cielo, sino que indudablemente nos perseguirá e intentará hacernos perder las bendiciones y aún si puede la Salvación. Mas, debemos ser fieles hasta el día de la muerte sin apartarnos de su doctrina, soportando las persecuciones y resistiendo a través de la Fe todos los ataques del enemigo, y como aquí lo promete, recibiremos "la vida eterna". Dios te bendiga.
 
 

Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA