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domingo, 19 de mayo de 2013

TODO LO QUE ANTES ERA GANANCIA, AHORA CONOCIENDO A DIOS, LO TENGO POR BASURA

Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo
FILIPENSES 3:7-8



¡Qué mensaje nos deja el Apóstol Pablo en esta carta! y que difícil es escuchar que los cristianos digan esto, con el entendimiento y la sinceridad que lo dijo el Apóstol Pablo.

Para alcanzar la estatura espiritual de este varón de Dios y ser un Siervo incondicional como lo fue Él, es necesario también superar este peldaño espiritual, estimando todas las cosas, anteriores al conocimiento de Cristo, como pérdida de tiempo y aún como basura.

Cuando realmente hay una conversión total en nuestras vidas, lo primero que cambia es nuestra forma de pensar y de valorar las cosas. Todo aquello que era principal e importante pasa a ocupar un lugar secundario, y aún muchas veces, las cosas que nos resultaban imprescindibles pasan a no tener ningún valor para nosotros.

Antes creíamos que cuanto mayor sabiduría y conocimiento teníamos de esta vida, mejor, pues considerábamos que lo fundamental era el cuerpo y la satisfacción de sus necesidades y que cuanto mas estudios teníamos, lograríamos vivir mejor, aumentando nuestros bienes materiales.

Mas ahora, los que realmente hemos conocido a Dios, sabemos que lo mas importante no es el cuerpo, sino el ALMA; y que la Sabiduría de Dios es la mas necesaria, pues es la que satisface las necesidades del alma y de añadidura, también las del cuerpo.

Antes creíamos que el futuro de nuestros hijos estaba en el estudio y en la cantidad de riquezas que nosotros le pudiésemos heredar. Ahora sabemos que EL FUTURO DE NUESTROS HIJOS ESTÁ EN EL CONOCIMIENTO DE DIOS Y EN LA OBEDIENCIA A SU PALABRA.

El Apóstol Pablo comprendía muy bien esto, pues siendo él de gran sabiduría humana, tanto que sobrepasaba a los demás, pudo entender que todo eso no le servía para nada, en lo que a la Salvación de su Alma se refiere. También dijo que no usaba de excelencia de palabras, ni de sabiduría, para persuadir a las personas de seguir a Cristo, tratando de impresionarlas con lo que sabía; sino que iba a ellas con demostraciones del Poder de Dios, para que nadie fuese persuadido por hombre, sino que fuese realmente tocado por el Espíritu Santo.

Cuando en nuestro interior se produce una verdadera conversión, esta, le aseguro, que se reflejará inmediatamente en el exterior. En la persona sincera, siempre el exterior reflejará lo que hay en su interior. El que no ha cambiado por fuera, tampoco lo ha hecho por dentro; aunque siempre habrá hipócritas que disimulen lo que realmente son; pero estos no entrarán al Reino de Dios.

Si Ud. no ha cambiado su escala de valores entre lo espiritual y lo material y no ha logrado entender, como Pablo, que el pasado vivido sin Cristo, es basura, Ud. todavía no ha escalado este peldaño de crecimiento espiritual; aún es un niño en el entendimiento de lo espiritual.

Si hay algo en su vida que Ud. no sería capaz de dejarlo o perderlo por Amor a Cristo, es porque todavía hay algo o alguien mas importante para Ud. que Cristo. Cuando el Señor Jesucristo sea lo primero en su vida, no habrá nada que no pueda dejar por Amor a ÉL. Y si estima su vida anterior al conocimiento de Dios como algo bueno, realmente todavía no se ha convertido, solo está convencido de que Jesucristo es el Salvador de la humanidad.

El Apóstol Pablo es un ejemplo de la estatura espiritual que todos los Siervos de Dios deberíamos alcanzar. ¡Qué el Señor nos ayude! y nunca olvidemos que "todo lo podemos en Cristo que nos fortalece".

Aprendamos a mirarnos con cordura, entendiendo que siempre tendremos que mejorar, pues la perfección total, solo la alcanzaremos cuando estemos en su Reino.

Si el Amor de Dios habita en nuestros corazones, vamos a llegar a ser lo que nuestro Padre Celestial quiere. ¡Aliéntese tu corazón hermano!, sigue luchando para crecer espiritualmente y escalar peldaños hacia el cielo; no estamos solos, Jesucristo nos ayudará a lograrlo.

Dios te bendiga.



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA