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domingo, 12 de mayo de 2013

SI ME DOLIÓ, ERA PARA MÍ

Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno. Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina. Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.
                                                                                                                                  MARCOS 11:15-19
 
Me pregunto que pensarían los fariseos cuando vieron al Señor Jesús en esta actitud aparentemente muy violenta tirando todo, haciendo azotes de cuerdas y seguramente hablando en voz alta diciendo "Mi casa será llamada casa de oración y vosotros la habéis hecho cueva de ladrones", y ciertamente con enojo en su voz y en su espíritu para tomar semejante actitud.

Creo que en ese tiempo habrán pensado que estaba loco, que era una persona violenta y que su comportamiento era indigno de alguien que decía ser el "Hijo de Dios".
Creo que si Jesús viviese en estos tiempos, al igual que entonces, muchos le condenarían, le criticarían, y sentirían que sirven a Dios si lograsen sacarlo de en medio del pueblo.
Jesús dijo de si mismo que Él era "MANSO Y HUMILDE DE CORAZÓN" (Mateo 11:29); sin embargo, además de esta situación violenta en el templo, solía llamar a los fariseos con palabras ofensivas como "generación de víboras" o "hipócritas", ¿cómo puede considerarse manso y humilde con un carácter así?
Mis hermanos, JESUCRISTO NO PUEDE MENTIR, si él dijo que era "manso y humilde de corazón", es porque así es.
Entonces, hermanos, podemos concluir que ser manso y humilde no es decir todo que sí, tener un carácter muy suave o hablar muy tiernamente y dulce, sin jamás tener actitudes en las que nuestro carácter se exalte.
Jesucristo hablaba con la autoridad del Padre y de La Palabra, que no era suya, sino que le había sido dada por Dios.
Hoy, hermanos, cuando escuchamos hablar a siervos con la autoridad de la Palabra, dolidos en el corazón y enardecidos en el espíritu por la hipocresía que los rodea, entre algunos de sus consiervos y aun de parte de algunos hermanos, decimos que es un soberbio, loco y que los siervos de Dios no deben ser así porque Cristo no era así.
Hermanos, reflexionemos con sinceridad de corazón y cuando juzguemos, hagámoslo con justicia y si no mejor callemos y dejemos que Dios juzgue si esto está bien ¿o no?. Pensemos 1º si lo decimos porque realmente es así, o porque lo que ese varón dijo hirió mi orgullo porque la Palabra que salió de su boca tocó lo mas profundo de mi ser.
Que el Señor nos bendiga a todos, aprendiendo a juzgar con justo juicio; analizando las palabras que salen de la boca del siervo de Dios mas que su actitud. SI ME DOLIÓ SERÁ PORQUE EL ESPÍRITU SANTO ME HABLO A MÍ. No condene al siervo como los fariseos hicieron con Cristo porque si Dios habló por Él, usted también estará condenando al Señor.

EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, QUE OIGA
 
 
Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)
 
“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.
 
Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.
 
 
MINISTROS PASTORES YOZZIA