Translate

jueves, 9 de mayo de 2013

PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA

Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan.
                                                                                    SALMO 37:25


Estas Palabras fueron dichas por dos varones en la Biblia; Job, varón justo que fue probado en todo y con todo eso no renegó de su Dios; y el rey David, varón cuyo corazón era conforme al corazón de Dios. Dos hombres de Dios que partieron de este mundo llenos de días, testificaron que ellos jamás habían visto un justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan.

Hermanos amados que maravillosa es esta promesa, que no solo nos alcanza a nosotros, los que hemos sido justificados por la sangre de Jesucristo, sino que también alcanza a nuestros hijos.

Ciertamente Dios jamás desampara a sus hijos, aunque muchas veces sintamos que estamos solos, que Dios no nos escucha, en ese aparente silencio, nuestro amado Padre está trabajando en nosotros como el alfarero lo hace con el barro.

Hay momentos en nuestras vidas que nos sentimos deshechos, como si esa vasija que Dios estaba haciendo se hubiese vuelto a convertir en barro; pero sabe, hay algo maravilloso en todo esto, que aunque la vasija se haya vuelto a convertir en barro, sigue estando en las manos del alfarero, quien volverá a comenzar a trabajar hasta que ese barro se convierta en una vasija mas hermosa que la anterior. Así, pues mis amados hermanos, cuando parece que nos desarmamos, lo mas grandioso, que no debemos olvidar, es que seguimos estando en las manos de nuestro Padre Celestial y que ÉL volverá a empezar a trabajar en nosotros hasta que logre convertirnos en una vasija preciosa y útil en sus benditas manos, quitará lo que no sirve y al final logrará ver en nosotros lo que ÉL pensó antes de comenzar a trabajar en nuestras vidas.

Amados hijos del Dios Altísimo, jamás su Padre Todopoderoso le ha desamparado, ni lo hará, porque como Padre bueno no puede olvidarse que su Hijo amado Jesucristo dio la vida por nosotros y nos justificó de todos nuestros pecados con su preciosa sangre derramada en la cruz del calvario.

Y por amor a nosotros, si permanecemos en Fe y Obediencia como hijos, tampoco olvidará su promesa de bendecir a nuestra descendencia. Recuerde hermano amado, de Usted depende no solo su futuro, sino el de sus descendientes. Dios tiene muchas misericordias con la descendencia de sus amados y fieles hijos, que viven en Obediencia y conservan la FE hasta el final del Camino.

"DIOS ES BUENO, PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA"

Dios te bendiga amada Iglesia de Jesucristo, recuerda siempre las promesas de tu amado Padre. La Paz del Señor sea con todos los que aman al Señor.


Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9):

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.


MINISTROS PASTORES YOZZIA