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sábado, 18 de mayo de 2013

LIMPIÉMONOS DE TODA CONTAMINACIÓN, EN ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO

Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. Si alguno tiene oídos para oír, oiga.

MARCOS 7:14-16



Las Palabras del Señor siempre estaban llenas de sabiduría, porque enseñaba lo que había oído acerca de su Padre Celestial.

Mis amados hermanos, nosotros también debemos hablar lo que nuestro Señor nos enseñó a través de su doctrina, la cual no tiene errores, pues viene de Dios, que es perfecto.

A través de estas palabras, el Señor Jesucristo nos quiere hacer entender que no tenemos que preocuparnos tanto por el cuerpo como por el alma. Pues todo lo que comemos, entra al vientre y luego es eliminado en la letrina.

Mas, lo que sale del corazón, es lo que nosotros pensamos, y eso es lo que realmente nos puede contaminar. Del corazón salen los malos pensamientos, los adulterios, los hurtos, los homicidios, las idolatrías, las vanidades; y todo ese veneno está contaminando directamente nuestra alma, la cual si no fuere lavada por la sangre de Jesucristo no podrá entrar en el Reino de nuestro Padre Celestial.

Es muy importante no cometer pecado con el cuerpo, pero también es fundamental guardar nuestra mente; ella es la primera que peca, pues es allí donde el enemigo ataca, y si nosotros caemos en su sutil tentación, pecaremos.

Debemos vaciar nuestra mente de todo lo aprendido en el mundo, para que pueda entrar en ella la Sabiduría de Cristo y su Amor. Si nosotros logramos un cambio grande en nuestra forma de pensar, podremos decir que tenemos la mente de Cristo, y si tenemos la mente de Cristo, el pecado ya no tendrá cabida en nuestros pensamientos.

Si primero se produce una transformación en nuestra mente, en nuestro ser exterior se reflejará este cambio. No puedo cambiar por fuera, si primero no he sido transformando por dentro, de otro modo sería hipócrita. Si tu exterior no refleja un cambio total, en tu vestir, en tu andar, en tu hablar, en tus actitudes, en tu actuar, es porque, por dentro, todavía no se producido una conversión, solo estas convencido de que Jesucristo es el Salvador.

Convertir, según el diccionario es: cambiar una cosa en otra, transformarla. Hermano amado, si Ud. realmente se ha convertido en cristiano, ya no es mas el que era, sino que ahora es una nueva persona, totalmente diferente a la anterior, por dentro y por fuera.

"Las cosas viejas pasaron, he aquí, todas son hechas nuevas", ¿leyó?, todas nuevas, no puedo ser la mitad nuevo y la mitad como era antes, el cambio debe ser total porque como dice la Palabra, "no se puede poner remiendo nuevo en vestido viejo porque se romperá", tire a la basura sus viejas vestiduras y vístase según Cristo con un nuevo corazón, una nueva mente y refléjelo en todo su ser. SI EL CAMBIO NO ES TOTAL, tarde o temprano, el odre viejo se romperá, y LO QUE DIOS LE HA DADO HASTA AHORA, SE PERDERÁ.


Nada contaminado entrará en el Reino de Dios, limpiémonos por dentro para que lo de fuera también sea limpio, dijo el Señor Jesús.
 

También dijo Dios:

"Sed santos, porque yo soy santo", "Sin Santidad, nadie le verá" ; "y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tes. 5:23).

Hermano, el cambio depende de Ud., si no quiere cambiar, Dios no lo obligará. Si Ud. tiene voluntad de ser una nueva criatura conforme el Señor, Dios le ayudará.

La Paz del Señor sea en su vida y el Señor quite el velo de confusión que puso el enemigo en muchos corazones cuando dice, que Dios solo mira el "corazón".


Dios mira todo y nos quiere Santos en todo nuestro ser.

 

 
"EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR QUE OIGA"


Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA