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viernes, 10 de mayo de 2013

LA INSENSATEZ DEL HOMBRE Y EL GRAN AMOR DE DIOS

La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.
                                                                           PROVERBIOS 19:3


Mucho he escuchado en mi andar por el mundo, antes de conocer al Altísimo, quejarse a la gente, echándole la culpa a Dios de todo lo malo que pasa en la tierra y aún enojarse con ÉL, haciéndole responsable de la maldad de los hombres; diciendo: ¿si Dios existe por qué permite que ocurran estas cosas? o ¿dónde está Dios que no hizo nada para evitar este desastre?, incluso le tratan de que es injusto y lo critican como si fuese igual que cualquier hombre.
Sin embargo cuando nosotros llegamos al Camino de Dios, toda esa soberbia sale de nuestro corazón y nos damos cuenta que Dios no es responsable de lo malo que ocurre en la tierra; sino que es el mismo hombre quien se ha encargado con la soberbia y la maldad de su corazón de destruir la tierra y de autodestruirse porque ha abandonado a Dios y no tiene en cuenta ninguna de sus enseñanzas para que podamos vivir mejor. Y mucho menos puede apreciar el gran Amor que nos ha tenido Dios, entregando a su Unigénito Hijo Jesucristo en sacrificio para con su sangre pagase el precio por nuestros pecados y librase nuestras almas del infierno al que iban inevitablemente.
El hombre sin Dios es tan insensato y soberbio, que hace lo que se le da la gana, vive libertinamente, desafiando hasta las leyes de la naturaleza, y cree que Dios tiene la obligación de aguantar todo y bendecirlo no importa lo que haga. Viven en tal magnitud de soberbia, que al igual que satanás, se sienten superiores a Dios y con derecho de reclamar y recriminar al Señor como si fuese un sirviente que no cumple con lo que se le mandó hacer.
Y esta insensatez lejos de mejorar irá aumentando, lo cual traerá la ira de Dios sobre la tierra y como los hombres aman darse la gloria los unos a los otros, el menosprecio a Dios será tan grande que recibirán con gran gozo al anticristo, cuya aparición esta cada vez mas cerca.
Mas nosotros, amada Iglesia, ya hemos salido de esa soberbia y hemos entendido el gran Amor, la Grandeza y la Misericordia de Dios. Hemos aprendido a humillarnos delante de su presencia y a hacernos responsables de nuestros errores, entendiendo que Dios nada tuvo que ver con nuestros males, sino que, por el contrario, su Gran Amor nos rescató de la muerte eterna y del infierno. Y gracias a ÉL hoy los hijos de Dios vivimos en Paz en medio de las tormentas de este mundo, libertados de la esclavitud del pecado y de la muerte.
¡GRACIAS SEÑOR POR PERDONAR TODAS NUESTRAS TRANSGRESIONES Y POR HABERNOS AMADO TANTO QUE DISTE A TU AMADO HIJO EN SACRIFICIO POR AMOR A NOSOTROS PARA SALVAR NUESTRAS ALMAS DE LA CONDENACIÓN DEL INFIERNO!
Iglesia, ama a tu Dios con todo tu corazón, humíllate ante su Presencia y no olvides todo lo que ha hecho por ti. EL es Bueno y Justo.
Dios bendiga a su amada Iglesia.
 

Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9):

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.


MINISTROS PASTORES YOZZIA