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jueves, 2 de mayo de 2013

JESUCRISTO VINO A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO

Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quien era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pués era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vió, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

LUCAS 19:1-5


Amada Iglesia de Jesucristo, la historia de Zaqueo es muy preciosa, porque nos habla del poder transformador de Dios. Mucho se predica de los milagros de sanidad de Cristo; pero este poder de cambiar el carácter de un ser humano, es importantísimo; porque la sanidad no salva el alma; mas la transformación de una persona desde su alma y espíritu produce una verdadera conversión que si puede determinar la Salvación del alma.
Zaqueo, aunque era un hombre rico, esto no implicaba que era un hombre feliz; pues el dinero no da felicidad, ni paz; la verdadera Paz y Felicidad solo se logra cuando Cristo habita en nuestro corazón. Este varón tenía un gran vacío en su alma; y cuando escuchó que Jesús pasaba por allí, no desaprovechó esa oportunidad y fue a su encuentro; superando todas sus limitaciones; pues aunque era pequeño de estatura se subió a un árbol para desde allí poder ver quien era este Jesús que hacía tantos milagros.
Aunque nadie apreciaba a Zaqueo, porque además de ser un cobrador de impuestos, era un ladrón como él mismo lo declara en los versículos que siguen; sin embargo, Jesucristo sabía que Zaqueo le estaba buscando y se detuvo delante de él y le habló.
Nuestro Señor le dijo que era necesario, que hoy ÉL posase en su casa. Mis hermanos, quizás esa sería la única oportunidad que Zaqueo tendría de que Jesucristo pasase por allí; por eso era necesario que ese día fuese el Señor a la casa de este varón. Haber escuchado al Señor y haberlo obedecido le significó a Zaqueo su salvación y la de su casa.
Hermanos amados, el Señor Jesucristo vino a salvar lo que se había perdido, y este varón estaba perdido por eso era necesario que Jesús entrase a su casa para Salvación.
Lo maravilloso es que después de este encuentro con Jesucristo; Zaqueo manifestó una conversión total en su alma; pues dijo que daría la mitad de sus bienes a los pobres y devolvería cuadriplicado a todo aquel que le hubiera robado. Eso es una persona convertida de verdad, haciendo frutos dignos de arrepentimiento, demostrando con hechos que es una nueva criatura transformada por el poder de Dios.
Iglesia amada de Jesucristo, estas son las almas que el Señor nos manda a predicar, las que están perdidas, son las que Jesucristo está buscando, pues Él dio su vida por todas ellas.
Varón o mujer que quizás te sientes indigno de acercarte a la Presencia del Señor, no es así, nuestro Señor Jesucristo vino a salvarte a ti, dio su vida por ti y TE ESTÁ ESPERANDO. Ninguno, de los que hoy somos sus hijos, éramos mejores, pues todos éramos pecadores e indignos de su Amor; sin embargo entendimos que ÉL vino a salvar lo que se había perdido y nosotros lo estábamos, como quizás tú lo estás hoy, hasta que lo encontramos y conocimos cuanto nos amó y eso transformó nuestras vidas y dejamos de vivir una vida de pecado; para convertirnos en Hijos de Dios. Conocimos que la sangre de Jesucristo nos hizo libres del pecado y de la condenación, le recibimos a ÉL como Señor y Salvador de nuestras vidas y dejamos el pasado con todas sus amarguras y comenzamos una nueva vida como lo hizo Zaqueo, demostrando nuestro arrepentimiento con hechos, frutos dignos de un hijo del Dios Altísimo transformado y lavado por su bendita sangre.
Si todavía no eres hijo de Dios lee lo que sigue y hazlo para que puedas entrar en este Camino de Salvación. Y si eres hijo de Dios honra a tu Padre Obedeciéndolo todos los días de tu vida hasta que te venga a buscar. Dios te bendiga amada Iglesia de Jesucristo.
 
 

Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9):

"Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia".
Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.

 

 
MINISTROS PASTORES YOZZIA