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jueves, 23 de mayo de 2013

"IGLESIA DE CRISTO, VUELVE A BRILLAR"

¡Cómo se ha ennegrecido el oro! ¡Cómo el buen oro ha perdido su brillo! Las piedras del santuario están esparcidas por las encrucijadas de todas las calles. Los hijos de Sion, preciados y estimados más que el oro puro, ¡Cómo son tenidos por vasijas de barro, obra de manos de alfarero!
LAMENTACIONES 4:1-2


Este libro fue escrito por el profeta Jeremías en tiempos donde el pueblo de Israel se había apartado de la Voluntad de Dios; su camino era la rebeldía y menospreciaban todo lo que venía de parte de Dios, tanto que despreciaban al profeta Jeremías, quien para ellos era una tortura, pues continuamente les profetizaba las consecuencias desastrosas que les esperaba por sus rebeliones, por no escuchar a su Dios.

El oro, que son los hijos de Dios, había perdido su brillo. Hoy la iglesia de Jesucristo ha perdido su brillo, porque ha perdido la presencia del Espíritu Santo; ya casi no se escucha de multitud de milagros, ni se ve la diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del mundo. La iglesia de Cristo parece como cualquiera, no se distingue de las demás, como lo hacía en sus comienzos.

Las piedras preciosas del Santuario, que son los siervos de Dios, están esparcidas por las calles, por el mundo, como si fuesen cualquier cosa, no marcan la diferencia, y en lugar de servirle al Señor, algunos de ellos, le sirven a sus propios intereses.

Los hijos de Dios, mas preciados que el oro puro, pues costaron la sangre de Jesucristo, hoy son tenidos como nada, pues lo espiritual ha desaparecido, convirtiéndose en simples vasijas de barro, y como tales son tratados por el mundo, como uno mas de ellos, pues lo que, los diferenciaba, que era el Espíritu de Dios, en una gran cantidad desapareció, haciéndose nuevamente igual al resto de la creación de Dios.

Cuando la iglesia de Cristo pierde su brillo, lo único que le queda, al igual que en los tiempos del profeta Jeremías, son las lamentaciones. Pronto la Gracia de Dios llegará a su fin, y los que no se han arrepentido de vivir en la tibieza se quedarán y entonces vendrá el lloro y el crujir de dientes, pero ya será tarde.

Hoy es el tiempo de volver a Jesucristo y a la verdadera doctrina que nos dejó; hoy es el tiempo de un arrepentimiento sincero y de una búsqueda sincera del rostro de Dios, para recuperar el brillo perdido.

Iglesia de Jesucristo, es tiempo de resplandecer, es tiempo de volver a brillar, para ello es necesario que seamos llenos de la Presencia del Espíritu Santo, que ya no sea un encuentro ocasional, es tiempo de vivir en su presencia, para que se vea la diferencia entre el mundo y nosotros.

Hermano, que habías perdido el brillo del buen oro, y te convertiste en una vasija de barro mas del mundo, vuelve a tu Dios, entra en su presencia con arrepentimiento y obediencia y resplandece nuevamente, limpia el barro que cubrió el oro y vuelve a brillar. Dios te está esperando.

Levántate y resplandece Pueblo de Dios, que el brillo de nuestro Señor se refleje en cada uno de nosotros y en toda su Iglesia amada. Pronto el Señor nos vendrá a buscar, prepárate, alimenta tu lámpara con la Presencia del Espíritu Santo, para que el brillo sea tan grande que todos lo puedan notar, y que con tu luz muchos puedan ser iluminados para Salvación.

Dios los bendiga Iglesia de Cristo.



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9)

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA