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miércoles, 8 de mayo de 2013

EL INFIERNO ES EL DESTINO DE LOS SOBERBIOS

La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová.
                                                                                    ABDÍAS 1:3-4


Pensar que el mundo en general se siente así como dicen estos versículos. La soberbia que mora en la humanidad es tan grande que creen que no necesitan a Dios; mayormente los que tienen una posición económica o social elevada creen que la verdad es la que ellos llevan en su mente y no aprueban tener en cuenta a Dios en ningún acto de sus vidas, porque realmente no le conocen y no se preocupan por conocerle; se hacen un Dios a su medida, al que manejan como quieren, que no les habla, no les disciplina, no les pide nada, aplaude todo los que ellos hacen y además les abrirá la puerta del cielo simplemente porque es bueno.
Y lo que es también lamentable, es que la soberbia no es patrimonio de los ricos, aún los pobres tienen riquezas de soberbia en su corazón como lo son la fuerza física, la idolatría, los vicios y la sabiduría propia de buscar a Dios a su manera, sin entender que es Dios quien pone las reglas y que se le debe buscar como ÉL determinó en su Palabra y no como a mí me parece que es mejor o como mas me conviene.
 
Tener un Dios vivo, omnipotente y omnipresente no le conviene a aquel que quiere vivir una vida libertina, sin ajustarse a las leyes y Mandamientos de Dios, que se contraponen con los deseos pecaminosos de la carne.
 
El que vive en la carne no quiere, ni puede obedecer a Dios; es necesario bajarse del caballo de la soberbia y humillarse ante la presencia del Altísimo para que se produzca en nuestra vida un cambio tan grande que deseemos dejar de vivir la vida egoísta, en la que todos viviamos antes de conocer a Dios, para comenzar a vivir una vida nueva, espiritual, agradable a Dios, pensando no solo en nosotros, sino como todo buen cristiano, en lo que podemos hacer en favor de los demás, excluyendo de nuestra forma de vivir toda actitud vana y egoísta.
 
Todos los que fuimos bajados por Dios del nido de Soberbia en el que vivíamos, hoy estamos profundamente agradecidos con nuestro Señor y Salvador; porque si no caíamos de rodillas, humillados delante de ÉL, íbamos a caer de la peña de la soberbia, directamente al mismo infierno. Los soberbios tienen un lugar para ellos en el infierno, por eso es necesario deponer esta actitud de nuestra vida para poder ser salvos. Antes de ser tocados por Dios, todos éramos soberbios porque creíamos saber mas que ÉL, mas ahora entendemos que nada sabemos y que todo lo debemos aprender de nuevo con Amor y Humildad, buscando el rostro de Dios en oración y ayuno, humillados delante de su presencia.
 
 
"Gracias Señor que nos amaste tanto que nos derribaste de las alturas de nuestra mente, pues mientras viviamos en la soberbia de nuestro corazón, como dice tu Palabra, Tú nos mirabas de lejos. Mas hoy caminamos en la humildad, donde Tú caminas junto a nosotros."
 
Dios te bendiga Amada, Preciada y Humilde Iglesia de Jesucristo.



Si quieres ser Hijo de Dios es necesario hacer la siguiente confesión de FE (Romanos 10:9):

“Señor Jesucristo te recibo como único Señor y Salvador de mi vida; perdona mis pecados y ayúdame a seguirte todos los días de mi vida junto con mi familia”.

Si ya lo hiciste, te bendecimos y bienvenido a la familia de Dios. Contáctanos y te diremos que hacer a continuación.



MINISTROS PASTORES YOZZIA